Portada del sábado 4 de mayo de 1839
En el año 1839 fue celebrado el gran baile de salón del general La Fuente, luego de haber salido victorioso en la batalla de Yungay, la cual acabaría con la Confederación Boliviana. La fiesta, además, conmemoraba a la Virgen de las Mercedes, patrona del ejército peruano.
En este siglo los medios escritos eran abundantes, aunque muchos de ellos sin calidad alguna, es en este contexto que aparecería 'El Comercio', periódico que aportaria mucho a nuestras letras. En él su publicarían novelas, críticas, notas y artículos sociales y políticos. En esta oportunidad detallaremos íntegramente un artículo que cubre la fiesta antes mencionada.
Las personas y aun partes de las clases, que figuraban antes de 1820, es lo único que ha cambiado en la escena política y social; pero las mismas fiestas han quedado, la misma disposición de divertirse frente a las jentes.
A las 9 estaban poblados todos los salones de las personas de ambos sexos, vestidos con elegancia, y ya alternaban las vistosas contradanzas nacionales, con la alegre y rápida valza alemana. Notamos entre los personajes, de distincón (y toda la reunión merecía calificarse de este modo) al señor jeneral del ejército Restaurador con su estado mayor, y a los jefes de la división del mismo ejército, los señores encargados de negocio, británicos y chilenos, el comandante de la fragata de S. M. B. ''Presidente'' con algunos de su oficiales, el cónsul jeneral del Ecuador, los señores jenerales Raigada y Salazar, el señor Alvarez de la Corte Suprema, el coronel Ugarteche, los señores Mendiburu,... Nada diremos de las damas, sus atractivos y galas: cada una de ellas merecerían nombrarlas y elojiarse en un artículo separado.
A las contradanzas sucedieron las contradanzas interpoladas con cuadrillas y bailes aislados, todo con el mejor orden y decoro, hasta la hora de la cena... La luz de la mañana se mezclaba ya con la luz artificial de las arañas y las lámparas, y en nada había disminuido la alegría y buena disposición de los concurrentes: solamente a la sonora orquesta militar y al piano del salón, había sucedido la guitarra con el tamborilero popular que hace danzar a los más graves, y que retuvo a casi toda la concurrencia hacia las 7 de la mañana.
Por nuestra parte preferiremos siempre las (fiestas) que parezcan siempre a la del Sr. Jeneral La Fuente, por el buen humor y franqueza, unidos con el más perfecto decoro y cortesia entre los convidados. (El Comercio, 2 de octubre de 1839)
Espero que el breve artículo haya servido para mostrarnos cómo se celebraban las fiestas aristocráticas de esos años. Así como para conocer la forma de escribir en un periódico de la época.
Si les parece bien y les ha agradado esta entrada, seguíré colocando de vez en cuando algunas notas sobre eventos que acontecían en Lima. Se sorprenderán con todo lo que existía en esos años.
Bibliografía empleada:
DEL ÁGUILA, Alicia. Los velos y las pieles. Lima: IEP, 2003.